{"id":164,"date":"2013-12-12T09:18:29","date_gmt":"2013-12-12T09:18:29","guid":{"rendered":"http:\/\/praxiologiamotriz.inefc.es\/?page_id=164"},"modified":"2020-11-20T19:58:21","modified_gmt":"2020-11-20T19:58:21","slug":"introduccion-a-la-praxiologia","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/praxiologiamotriz.inefc.es\/?page_id=164","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n a la Praxiolog\u00eda Motriz"},"content":{"rendered":"<h1><b><span style=\"font-family: Arial, Helvetica;\">INTRODUCCI\u00d3N A LA PRAXIOLOG\u00cdA MOTRIZ<\/span><\/b><\/h1>\n<h2><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>JERGA Y LENGUAJE CIENT\u00cdFICO<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Pierre_Parlebas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-406\" src=\"https:\/\/praxiologiamotriz.inefc.es\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Pierre.jpg\" alt=\"Pierre\" width=\"126\" height=\"133\"><\/a> <strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Autor: Pierre Parlebas<\/span><\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; background-color: #ffffff; color: #000000;\">Las preocupaciones terminol\u00f3gicas relativas a los problemas de la investigaci\u00f3n no gozan de buena prensa en el campo de la educaci\u00f3n f\u00edsica y el deporte. Incluso desatan a menudo una franca hostilidad. Se denigra el lenguaje de los investigadores. No faltan argumentos a esta cr\u00edtica, que ha tenido eco entre muchos practicantes e incluso entre observadores externos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; background-color: #ffffff; color: #000000;\">Se puede, esquem\u00e1ticamente, concebir dos maneras de responder a estos reproches. La primera consistir\u00eda en situar estas preocupaciones terminol\u00f3gicas en el marco general del conocimiento cient\u00edfico y en intentar un an\u00e1lisis epistemol\u00f3gico en regla, lo m\u00e1s profundo posible. La segunda, mucho menos ambiciosa, partir\u00eda directamente de las cr\u00edticas dirigidas al lenguaje propio de la investigaci\u00f3n, har\u00eda el inventario de las mismas y probar\u00eda despu\u00e9s a examinar su pertinencia. Esta segunda f\u00f3rmula, menos acad\u00e9mica, no responde a la conducta cl\u00e1sica del estudio de los fundamentos del saber cient\u00edfico. Sin embargo, es la que vamos a escoger. En efecto, nos parece una forma de atenerse a las reglas ya que as\u00ed no eludimos las objeciones, precisas y \u201cconcretas\u201d, hechas a nuestro campo, refugi\u00e1ndonos de inmediato en una presentaci\u00f3n demasiado gen\u00e9rica. Acojamos por el contrario las cr\u00edticas al nivel de su formulaci\u00f3n habitual e intentemos responderlas tanto en su letra como en su esp\u00edritu. Vamos a evocar r\u00e1pidamente el contexto global de este cuestionamiento; examinaremos despu\u00e9s el contenido de las objeciones m\u00e1s frecuentes y finalmente estimaremos su alcance.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">UN CONTEXTO DE CRISIS<\/span> <\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Cuando el lenguaje del investigador es considerado parcialmente y tachado de \u201cjerga\u201d, hay que ver sin duda en ello el s\u00edntoma de un importante desarreglo. La educaci\u00f3n f\u00edsica atraviesa hoy una crisis profunda que la hace vacilar en sus fundamentos y bases institucionales. En efecto, ha cambiado m\u00e1s en los \u00faltimos veinte a\u00f1os que en los \u00faltimos veinte siglos. Los trastornos te\u00f3ricos (cuestionamiento cient\u00edfico estricto, nuevas orientaciones de las instrucciones oficiales) y las transformaciones de las pr\u00e1cticas (desarrollo de los entretenimientos f\u00edsicos, expansi\u00f3n del deporte de alto nivel y del espect\u00e1culo deportivo) se han producido en menos de una generaci\u00f3n y han sumido por ello a las personas \u2013aunque tuviesen la mejor de las voluntades\u2013 a dura prueba. Actitudes y mentalidades han experimentado ciertas dificultades para adaptarse. El discurso de la educaci\u00f3n f\u00edsica resulta de modo habitual anticuado desde un punto de vista conceptual ya que aparece sistem\u00e1ticamente desfasado respecto a los datos de su entorno cultural. As\u00ed, las nuevas propuestas provocan a menudo sorpresa y generan importantes resistencias. \u00c9stas cristalizan en el lenguaje que se convierte entonces en el chivo expiatorio de un rechazo que se dirige en realidad contra una nueva manera de enfocar las actividades f\u00edsicas y deportivas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Los antiguos h\u00e1bitos de pensar y de obrar, ritualmente renovados desde hace lustros, han sido de nuevo brutalmente cuestionados. Se ha impugnado la concepci\u00f3n tradicional, de tipo organicista, de las actividades f\u00edsicas; se ha discutido el concepto de t\u00e9cnica calcado de la idea del cuerpo m\u00e1quina. El malestar se ha visto amplificado considerablemente por la irrupci\u00f3n en el campo deportivo de las pasiones nacionales que le ha convertido en un hecho social de primer orden dado que el deporte est\u00e1 sometido a las influencias econ\u00f3micas y pol\u00edticas. El educador y el practicante de alta competici\u00f3n no pueden ya ignorar los intereses de \u00edndole mundial que les sobrepasan y en los que participan como min\u00fasculos elementos. Los \u00faltimos Juegos Ol\u00edmpicos han ilustrado sobremanera esta intrusi\u00f3n de los conflictos de Estado en las conductas de los deportistas, cuyo car\u00e1cter gratuito, desinteresado y neutral era ensalzado a\u00fan recientemente. Se comprende que estos trastornos brutales provoquen la confusi\u00f3n de much\u00edsimos especialistas pr\u00e1cticos, cogidos a contrapi\u00e9 en sus antiguas certezas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">El \u00e1mbito de las actividades f\u00edsicas y deportivas ha sufrido a menudo el ser puesto bajo tutela e incluso \u201cinfantilizado\u201d. Se consideraba el juego deportivo como una actividad pueril y a los deportistas como \u201cni\u00f1os grandes\u201d que ten\u00edan que imponerse en un sector distinto del deporte para ser tomados en serio. Es llegando a ser ingeniero o m\u00e9dico como el jugador de rugby o el patinador de renombre alcanzaba la consagraci\u00f3n. Esta concepci\u00f3n paternalista iba acompa\u00f1ada de estructuras de autoridad que encuadraban sistem\u00e1ticamente a deportistas y educadores: federaciones, m\u00e9todos de ense\u00f1anza impuestos, directivas oficiales, etc. La tendencia era pues no reconocer al especialista el derecho de responsabilizarse verdaderamente de su pr\u00e1ctica profesional. Un cuestionamiento de tal grado entra\u00f1ar\u00eda adem\u00e1s el riesgo de amenazar los intereses y poderes establecidos. Las secuelas de esta actitud perduran a\u00fan hoy en d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">A lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, muchos autores y responsables han negado toda especificidad al campo de las pr\u00e1cticas motrices. Poniendo el estudio de las actividades f\u00edsicas y deportivas bajo la autoridad de disciplinas externas consideradas \u201cfundamentales\u201d, \u00bfno han perpetuado esos responsables, de manera sutil, \u201cla infantilizaci\u00f3n\u201d de la educaci\u00f3n f\u00edsica y deportiva? \u00bfNo es por influencia de los mismos que las UER de EPS2 han rehusado coger sus problemas por los cuernos? Efectivamente, la mayor parte de ellas han adoptado el modelo de la dependencia y del desmenuzamiento. Ignorando la pertinencia de la acci\u00f3n motriz, yuxtaponiendo conocimientos dispersos sin saber nunca cu\u00e1ndo parar, condenados as\u00ed a desconocer la inteligibilidad de su campo, alimentan cierta incoherencia y, en su forma actual, se encaminan indefectiblemente hacia un callej\u00f3n sin salida. Sin embargo, no parece descabellado pensar que el campo de las pr\u00e1cticas motrices posea una especificidad; esta orientaci\u00f3n, que conlleva la construcci\u00f3n de un objeto original, implica consecuencias para el contenido de la formaci\u00f3n y de la organizaci\u00f3n institucional. Constituye sin duda la \u00fanica respuesta con futuro, tanto a la parcelaci\u00f3n como a su misi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Las cr\u00edticas que se hace a los conceptos del especialista-investigador en educaci\u00f3n f\u00edsica no pueden ser comprendidos fuera de este contexto. Rechazar el lenguaje del investigador es rechazar su derecho a la palabra; es recusar su legitimidad. No se le concede el derecho de pensar en el contenido y la orientaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas ludodeportivas. Y aqu\u00ed es donde est\u00e1n los conflictos latentes que subyacen a los reproches manifiestos dirigidos al lenguaje cient\u00edfico, reproches que ahora traeremos a colaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">EXAMEN DE LAS CR\u00cdTICAS<\/span> <\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Parece que se puede reunir las principales cr\u00edticas dirigidas al lenguaje de investigaci\u00f3n en educaci\u00f3n f\u00edsica y deportiva en cinco grupos de preguntas-reproches. Vamos a enunciar por separado cada uno de estos grandes tipos de preguntas y despu\u00e9s intentaremos sondear su fundamento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"><strong>1 \u2013 El empleo de un vocabulario pretendidamente cient\u00edfico, \u00bfno corresponde a una falsa necesidad en la medida en que bastar\u00eda emplear las palabras vivas que sobreabundan en el lenguaje corriente, palabras que han demostrado su valor, cubren todas las necesidades actuales y tienen la ventaja de ser conocidas por todos? <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">En efecto, a los observadores no puede dejar de llamar la atenci\u00f3n la riqueza del vocabulario deportivo. La lengua de los deportes es como una cueva de Al\u00ed Bab\u00e1 que cada especialidad acrecienta con sus propios tesoros. Quien quiera aprovecharlos s\u00f3lo tendr\u00e1 que molestarse en elegirlos. Al explorar con detalle los corpus propios de cada especialidad, el observador tiene la impresi\u00f3n de que son inagotables; todos los grandes sectores de la actividad f\u00edsica: atletismo, nataci\u00f3n, esgrima, deportes al aire libre, de combate y colectivos, rezuman un vocabulario vivo y animado. Este vocabulario se refiere a t\u00e9cnicas o a t\u00e1cticas de acci\u00f3n inmediata; hace relaci\u00f3n a lo que uno mismo efect\u00faa como practicante, a lo que se hace ejecutar como educador o como entrenador, e incluso a lo que se observa como espectador: lenguaje de ejecuci\u00f3n, de prescripci\u00f3n y de descripci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La pr\u00e1ctica cient\u00edfica pertenece a un orden totalmente distinto. No se trata ya de describir una actividad pintorescamente o de dar a conocer unos datos cargados de las emociones que sugiere, sino de construir conceptos que explican la naturaleza fundamental de los fen\u00f3menos observados, aun a riesgo de distanciar de ellos los datos sensibles. Estos conceptos deben tomar asiento en una red abstracta y coherente, inscribi\u00e9ndose al mismo tiempo en una metodolog\u00eda sometida a verificaci\u00f3n y cr\u00edtica. La ejecuci\u00f3n motriz puede prescindir del lenguaje; el lenguaje es el soporte indispensable del estudio cient\u00edfico. \u00c9ste genera un vocabulario que pretender\u00eda estar en consonancia con sus procedimientos de observaci\u00f3n, control y reproducci\u00f3n de los hechos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Ante el extraordinario enredo de la realidad, el observador intenta descubrir nexos y regularidades. Preocupado por la objetividad, substituir\u00e1 los t\u00e9rminos familiares que desbordan demasiado su significado, imprecisos por lo tanto, mediante t\u00e9rminos operacionales, o sea t\u00e9rminos que remiten a operaciones, a procedimientos controlables. En muchos casos, los conceptos son escogidos de tal manera que pueden traducirse en t\u00e9rminos de \u201cindicadores\u201d que permiten la medici\u00f3n. Algunos de estos conceptos conducir\u00e1n a variables con modalidades ordenables o mensurables, en indicios, estructuras matematizables y modelos. Por esta raz\u00f3n, el lenguaje cient\u00edfico es todo lo contrario del lenguaje po\u00e9tico o literario. Las palabras de la lengua corriente est\u00e1n a menudo repletas de datos sensibles o pintorescos; son ricas en significados m\u00faltiples. El vocabulario de la investigaci\u00f3n pretende ser pobre, sin confusi\u00f3n en su sentido. Los t\u00e9rminos t\u00e9cnicos no cubren las necesidades cient\u00edficas; a menudo, incluso, su riqueza sobreabundante de evocaci\u00f3n es un obst\u00e1culo para el rigor que se busca y perjudica la exigencia de sentido un\u00edvoco. Por el rigor y la precisi\u00f3n que intenta alcanzar, el concepto cient\u00edfico es la herramienta indispensable de un an\u00e1lisis \u201cpertrechado\u201d con los hechos de la pr\u00e1ctica deportiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La educaci\u00f3n f\u00edsica y deportiva testimonia una importante laguna en este campo, ya que cuando el investigador intenta aprehender lo que pasa en el campo de un juego deportivo, conform\u00e1ndose a un procedimiento cient\u00edfico banal, descubre que no tiene pr\u00e1cticamente ninguna herramienta conceptual a su disposici\u00f3n. El especialista-investigador en educaci\u00f3n se halla desguarnecido. La ausencia de lenguaje revela la ausencia de procedimientos de investigaci\u00f3n. Por lo tanto, sin lenguaje no hay ni proyecto cient\u00edfico ni descubrimiento pues hay que poder identificar el problema, aislarlo, caracterizarlo y situarlo en su campo de referencia. La palabra confiere al suceso su identidad. De aqu\u00ed la necesidad de crear alg\u00fan d\u00eda los nuevos conceptos necesarios para un an\u00e1lisis original y profundo de las situaciones motrices.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">El problema terminol\u00f3gico no es un problema secundario puesto que es indisociable de cualquier investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Concierne directamente a una actitud epistemol\u00f3gica de base. Desacreditar el esfuerzo terminol\u00f3gico rozar\u00eda la inconsciencia o la demagogia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Los t\u00e9rminos t\u00e9cnicos del lenguaje deportivo corriente dan mayor claridad a una apariencia abigarrada; corresponden a un uso \u201csobre la marcha\u201d. Creados en la pr\u00e1ctica y para la pr\u00e1ctica son indispensables; dan testimonio muchas veces de las notables intuiciones de quien conoce la materia sobre el terreno, y se imponen tal cual porque \u201cpegan\u201d con la realidad. Constituyen adem\u00e1s a nuestros ojos un indiscutible tesoro ling\u00fc\u00edstico. Pero no responden al cuestionamiento de la investigaci\u00f3n. A menudo incluso, el impacto de sus im\u00e1genes vivas y atractivas funciona como una pantalla. La lengua de la investigaci\u00f3n no puede ser la de la pista y el \u00e1rea de saltos. Los t\u00e9rminos cient\u00edficos no se oponen a los t\u00e9cnicos ni los niegan; no pretenden tampoco suplantarlos. Tienen otra naturaleza; est\u00e1n pensados para otras necesidades, intentan ir a lo esencial poniendo al d\u00eda las estructuras fundamentales de la acci\u00f3n motriz. El estudio cient\u00edfico impone obligaciones que implican la necesidad de crear una lengua exigente y a menudo ingrata (definici\u00f3n operativa, sentido un\u00edvoco, red conceptual sistematizada\u2026).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Los trabajos de investigaci\u00f3n pueden provocar modificaciones afortunadas de las pr\u00e1cticas deportivas. La profundizaci\u00f3n terminol\u00f3gica no es una actividad al margen de la educaci\u00f3n f\u00edsica. Identificar un fen\u00f3meno nuevo, definirlo, es tambi\u00e9n actuar. Es mirar el terreno con otros ojos. El lenguaje cient\u00edfico no se opone al lenguaje t\u00e9cnico; ambos son complementarios. Las conquistas de la educaci\u00f3n f\u00edsica ser\u00e1n tambi\u00e9n las de su lenguaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">&nbsp;<strong>2\u2013 Estas preocupaciones terminol\u00f3gicas, \u00bfno se alejan much\u00edsimo de la \u201crealidad concreta\u201d del terreno, y no testimonian una voluntad de abstracci\u00f3n gratuita y est\u00e9ril? \u00bfNo responden estos afanes a tendencias \u201cintelectualistas\u201d que dan la espalda a la pr\u00e1ctica? <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">En efecto, es est\u00e9ril adornar con expresiones abstractas y complejas la descripci\u00f3n de una pr\u00e1ctica deportiva que se conformar\u00eda gustosamente con las palabras sencillas del lenguaje normal. Aplicar t\u00e9rminos eruditos a hechos de descripci\u00f3n banal puede acarrear con justicia un reproche de abstracci\u00f3n gratuita. Es precisamente lo que hace notar Pierre Gr\u00e9co, quien, con motivo de un art\u00edculo donde se habla del tema gimn\u00e1stico, concretamente el salto del potro, con gran acompa\u00f1amiento de conceptos tomados de Jean Piaget, escribe: \u201cno creo que el uso de los conceptos de asimilaci\u00f3n y de adaptaci\u00f3n, de los que hacen un uso tan amplio los pedagogos, aclare lo m\u00e1s m\u00ednimo el an\u00e1lisis que va a hacer usted del aprendizaje de un comportamiento complejo\u201d3. El consejo es muy sabio. Volver a decir verdades insustanciales con la ayuda de conceptos sofisticados no aporta, efectivamente, ninguna explicaci\u00f3n novedosa. Es veros\u00edmil que tales excesos desaparezcan cuando la sensibilizaci\u00f3n metodol\u00f3gica y la reflexi\u00f3n cr\u00edtica se desarrollen en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n f\u00edsica. Lo que est\u00e1 claro es que, en algunos casos, la cr\u00edtica de este lenguaje de prestado, que no es en este caso sino un lenguaje pseudo-cient\u00edfico, puede hacerse hasta la saciedad. Pero estos desaciertos\u2026 \u00bfimplican una condena definitiva de la abstracci\u00f3n?; \u00bfson tanto como decir que el esfuerzo conceptual y la disquisici\u00f3n terminol\u00f3gica son una huida ante la realidad de la pr\u00e1ctica deportiva?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Pretender desacreditar el uso de un lenguaje riguroso en nombre de lo \u201cconcreto\u201d es una ingenuidad asombrosa. Lo propio de cualquier lengua y cualquier concepto es proponer un corte de la realidad extraling\u00fc\u00edstica m\u00e1s o menos arbitrario, asociando al mismo una interpretaci\u00f3n particular. Una lengua no es una r\u00e9plica fiel de \u201cla\u201d realidad concreta y objetiva; interviene en la percepci\u00f3n misma y en la identificaci\u00f3n de los fen\u00f3menos. A lo largo de los siglos, los comportamientos de aprendizaje hab\u00edan sido abundantemente observados y descritos; se encontrar\u00e1 por ejemplo un hermoso an\u00e1lisis del condicionamiento de Descartes en el tratado de las Pasiones del alma (art\u00edculo 50). Es sin embargo a P\u00e1vlov a quien cabe el m\u00e9rito de haber construido el hecho cient\u00edfico del \u201creflejo condicionado\u201d, conceptualizando fen\u00f3menos ciertamente conocidos pero no sistematizados a\u00fan. Estos procesos de construcci\u00f3n abstracta se reconocen en el nivel, m\u00e1s elemental, de los t\u00e9rminos t\u00e9cnicos. Utilizar t\u00e9rminos considerados concretos, como \u201czancada\u201d, \u201cimpulso\u201d, \u201csalto\u201d y \u201cpase de antebrazos\u201d significa moverse, se quiera o no, dentro de la abstracci\u00f3n. Para que las palabras \u201cpase de antebrazos\u201d tengan sentido, en el voleibol por ejemplo4, hay que extraer de ellas un conjunto de caracter\u00edsticas comunes (gesto defensivo, recepci\u00f3n baja de la pelota con los antebrazos\u2026) a partir de muchos comportamientos motores, complejos y muy distintos entre s\u00ed. Estos rasgos comunes son perfectamente identificados y agrupados por la actividad de generalizaci\u00f3n del pensamiento. Por supuesto, existen tambi\u00e9n diferentes niveles de representaci\u00f3n y es cierto que algunas palabras del sector remiten de manera fidedigna a los datos sensibles, pero no es menos cierto que todo vocablo t\u00e9cnico es fruto de la abstracci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Esta constataci\u00f3n adquiere a\u00fan mayor vuelo cuando se examinan las \u201ct\u00e9cnicas\u201d deportivas. Describir y analizar la t\u00e9cnica del salto con p\u00e9rtiga, de una salida de la barra fija o de un giro de braza, significa referirse a un modelo formal que manifiesta una abstracci\u00f3n particularmente elevada (elecci\u00f3n de los elementos pertinentes, asimilaci\u00f3n de las variantes con una sola caracter\u00edstica representativa, organizaci\u00f3n de las unidades elegidas en el espacio y en el tiempo\u2026). Lo que hace m\u00e1s asombroso todav\u00eda constatar c\u00f3mo algunos t\u00e9cnicos, muy aficionados sin embargo a esquemas y progresiones, condenan el trabajo de abstracci\u00f3n. Pretender que \u201cla teor\u00eda es in\u00fatil, lo \u00fanico que cuenta es la pr\u00e1ctica\u201d equivale parad\u00f3jicamente a enunciar una teor\u00eda\u2026 y no es seguro que \u00e9sta sea la m\u00e1s acertada. \u201cNada es m\u00e1s pr\u00e1ctico que una buena teor\u00eda\u201d, suger\u00eda ya Kurt Lewin. Resulta patente que tras estas disputas, llamadas err\u00f3neamente de \u201clenguaje\u201d, se ocultan otros intereses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Estas famosas \u201crealidades concretas de la pr\u00e1ctica\u201d de las que tanto se habla en educaci\u00f3n f\u00edsica sin temor a la redundancia, no tienen la transparencia que a veces se les quiere atribuir. Esta equivocaci\u00f3n fue denunciada por Gaston Bachelard, quien insiste en \u201cel car\u00e1cter de obst\u00e1culo que presenta la experiencia supuestamente concreta y real, supuestamente natural e inmediata\u201d 5. La observaci\u00f3n primaria, aparentemente indiscutible, debe ser discutida dado que conduce a menudo a falsas apariencias, a prenociones que obstaculizan una exploraci\u00f3n m\u00e1s detallada y al esclarecimiento de los mecanismos en juego. La observaci\u00f3n en estado puro de una realidad transparente es una ilusi\u00f3n. La elaboraci\u00f3n de conceptos es important\u00edsima a este nivel ya que dar un rodeo abstracto asegura un regreso l\u00facido a lo concreto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La acusaci\u00f3n de intelectualismo es a veces inquietante. No es espec\u00edfica de la educaci\u00f3n f\u00edsica. En sus Mitolog\u00edas, Roland Barthes nos informa de las acusaciones que se hac\u00edan hace veinticinco a\u00f1os contra los \u201ccatedr\u00e1ticos\u201d, \u201csorboneros\u201d y \u201cpedagogos valientes\u201d: \u201cel intelectual permanece en las alturas, no conecta con la realidad\u201d, afirmaban los acusadores; \u201cse eleva sobre la realidad pero se queda en el aire, dando vueltas sobre el mismo sitio\u201d6. Son las mismas palabras que se emplean a veces hoy para desautorizar a los investigadores sobre educaci\u00f3n f\u00edsica. Los argumentos remiten de hecho a una actitud general previa, a un prejuicio muy peyorativo. Seg\u00fan Barthes, \u201cse ve aparecer aqu\u00ed el fundamento inevitable de cualquier antiintelectualismo: la desconfianza del lenguaje, la reducci\u00f3n de toda palabra adversa a un ruido\u201d6. La cr\u00edtica del lenguaje de la investigaci\u00f3n sobre educaci\u00f3n f\u00edsica no ser\u00eda pues, en algunos casos, m\u00e1s que la traducci\u00f3n de una violenta hostilidad hacia el trabajo de abstracci\u00f3n y de reflexi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La actividad conceptual que alimenta toda investigaci\u00f3n no ignora la realidad, la interpreta. Puede, ciertamente, andar a tientas y desviarse; la interpretaci\u00f3n puede desencaminarse. Pero buena parte del trabajo cient\u00edfico consiste precisamente en cuestionar construcciones mal hechas, insuficientes, demasiado perentorias. Este trabajo de perfeccionamiento, adem\u00e1s, no se acaba nunca. Para mayor descr\u00e9dito de estos cr\u00edticos, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica se gu\u00eda por la opini\u00f3n de que la mejor manera de conocer la \u201crealidad concreta\u201d consiste muchas veces en tomar distancias respecto a ella e incluso, a veces, en negar las evidencias con decisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Este rechazo a adherirse de forma incondicional a la realidad inmediata lleva, dicen, a dar la espalda a la pr\u00e1ctica, a complacerse en el intelectualismo. \u00bfEs leg\u00edtima esta acusaci\u00f3n? Un ejemplo puede dilucidarlo. Lo que la realidad concreta revela patentemente a cualquier observador dotado de sentido com\u00fan, es que el sol gira alrededor de la Tierra: \u00a1he aqu\u00ed el hecho concreto suministrado por el entorno, el hecho indiscutible! Por haberlo discutido, siguiendo a Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico, sabemos que Giordano Bruno y Galileo lo pagaron con la hoguera y la cadena perpetua. La virulencia actual con que algunos critican la Teor\u00eda de la educaci\u00f3n f\u00edsica no deja de recordar a veces el encarnizamiento de los jueces de la Inquisici\u00f3n. \u00bfEs pecar de intelectualismo a desconocer lo concreto distanciarse de las apariencias para captar mejor sus resortes ocultos, para comprender mejor sus mecanismos profundos? Dicen a veces que la evidencia ciega. \u00bfNo habr\u00eda en educaci\u00f3n f\u00edsica bastantes afirmaciones \u201csencillas y concretas\u201d que nos ciegan precisamente haciendo girar el Sol alrededor de la Tierra?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"><strong>3 \u2013 \u00bfPara qu\u00e9 sirve elaborar teor\u00edas eruditas cuando bastar\u00eda poner un nombre sencillo a hechos evidentes que se imponen a la intuici\u00f3n de cualquier observador y que el simple sentido com\u00fan permite reconocer de forma natural? <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La tradici\u00f3n nos ha dejado un sinn\u00famero de t\u00e9rminos sencillos que designan, con toda claridad actividades que pueden identificarse sin ambig\u00fcedad. Resulta as\u00ed habitual hablar de \u201cdeportes al aire libre\u201d o de \u201cdeportes individuales\u201d, por ejemplo. Sin embargo, si se reflexiona, quiz\u00e1s esta claridad no est\u00e9 libre de equ\u00edvocos: \u00bfno es ciertamente criticable hablar de deporte al \u201caire libre\u201d cuando sabemos que el alpinista recurre a veces a una m\u00e1scara de ox\u00edgeno o que el buceador respira a grandes profundidades una mezcla con elevada proporci\u00f3n de helio? Si se prefiere entonces la expresi\u00f3n deporte de \u201cplena naturaleza\u201d, \u00bfolvidamos acaso que las pr\u00e1cticas examinadas se llevan a cabo en lugares domesticados, con la ayuda de instrumentos artificiales que proceden de una \u201ccultura tecnol\u00f3gica\u201d? (esqu\u00eds de fibra de vidrio, piragua de polietileno, ala delta y planeadores sofisticados\u2026). El judo y el florete, a los que se llama deportes \u201cindividuales\u201d, por el contrario \u00bfno consisten en un enfrentamiento plural? Y el equipo de atletismo, los relevos aparte, no se conforma en cambio con yuxtaponer acciones separadas, claramente individuales?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">As\u00ed pues, incluso al nivel elemental de la simple denominaci\u00f3n descriptiva, sobreabundan las aproximaciones e insuficiencias. \u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00e1 entonces al nivel de la interpretaci\u00f3n de los fen\u00f3menos complejos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La fe en un lenguaje transparente y positivo manifiesta un espejismo tenaz; espejismo que posee dos aspectos complementarios:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">\u2014 En el primero, el trabajo cient\u00edfico consistir\u00eda, b\u00e1sicamente, en reconocer fen\u00f3menos que existen independientemente del investigador y que se imponen a todos de manera evidente, especialmente durante la \u201cvivencia\u201d experimentada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">\u2014 En el segundo, el lenguaje corriente ser\u00eda un dato previo, resultado del sentido com\u00fan, y dar\u00eda nombre anticipadamente a las categor\u00edas de hechos cuya investigaci\u00f3n deber\u00eda, simplemente, confirmar y profundizar la realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Aunque muy extendidas, estas dos ideas apenas resisten un an\u00e1lisis serio. El evidente valor de una \u201cvivencia\u201d debe ser acogido con mucha cautela, pues sirve m\u00e1s de obst\u00e1culo que de gu\u00eda. Gaston Bachelard lo repite incansablemente: \u201cla experiencia primaria no puede constituir nunca un apoyo seguro\u201d. 7 Lo que se suele llamar \u201csentido com\u00fan\u201d, \u201cvivencia\u201d, \u201cintuici\u00f3n\u201d y \u201cconocimiento concreto\u201d, se refiere de hecho a la subjetividad del individuo, a sus percepciones personales, a sus sentimientos inconscientes y a sus deseos y pasiones. Tal aportaci\u00f3n subjetiva y efervescente posee una indiscutible fecundidad, pero est\u00e1 fuera de sitio tomarla al pie de la letra. La afirmaci\u00f3n de Bachelard de que \u201cla intuici\u00f3n primaria es un obst\u00e1culo para el pensamiento cient\u00edfico\u201d8 merecer\u00eda escribirse con letras de oro en la fachada de los centros de educaci\u00f3n f\u00edsica y deportiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Cada concepto es una construcci\u00f3n que atestigua una cierta manera de ver las cosas, participa de un corte especial de la \u201crealidad\u201d. Todo concepto depende de una concepci\u00f3n. A este respecto, ciertas palabras que la tradici\u00f3n pone a nuestra disposici\u00f3n pueden conducirnos a callejones sin salida. Por ejemplo, cualquier concepci\u00f3n de la educaci\u00f3n f\u00edsica que se funde en el concepto de \u201cmovimiento\u201d est\u00e1 condenada, por ello mismo, a una visi\u00f3n biomec\u00e1nica y reductora de la acci\u00f3n motriz. Apelar al sentido com\u00fan no basta, es necesario un nuevo cuestionamiento m\u00e1s profundo. Un an\u00e1lisis cr\u00edtico, sostenido por una metodolog\u00eda exigente, podr\u00e1 tal vez ofrecer una visi\u00f3n novedosa \u2013ni evidente ni natural\u2013 del campo de la motricidad. Asociemos a fen\u00f3menos nuevos conceptos nuevos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">A primera vista, el lenguaje de la vida diaria parece bien adaptado. Se dir\u00e1 de tal atleta que posee unas \u201ccualidades\u201d de velocidad y de flexibilidad, que muestra destreza, fuerza o resistencia. Aparentemente, esto est\u00e1 claro. En realidad, nada es m\u00e1s confuso. Los centenares de investigaciones realizadas en las \u00faltimas d\u00e9cadas sobre este tema han hecho explotar estas famosas \u201ccualidades\u201d f\u00edsicas, en beneficio de conceptos intermedios vinculados a procedimientos de observaci\u00f3n y medida de los hechos considerados. Pretender explicar los resultados deportivos con ayuda de las cualidades de \u201cfuerza\u201d, \u201cvelocidad\u201d y \u201cresistencia\u201d procedentes del sentido com\u00fan no tiene m\u00e1s alcance que recurrir a la virtud somnoliente del opio para explicar que el opio da sue\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Se podr\u00eda estar tentado de elaborar un l\u00e9xico que asegurase una puesta a punto definitiva zanjando las cuestiones de definici\u00f3n. Pretender una obra as\u00ed, completa y definitiva, que fijase para siempre el sentido de los t\u00e9rminos, no ser\u00eda en absoluto realista. El ajuste terminol\u00f3gico, inseparable del desarrollo de las investigaciones y de la evoluci\u00f3n de los conocimientos, reclama la posibilidad de una revisi\u00f3n permanente. Por el contrario, los l\u00e9xicos elaborados \u2013provisionales por fuerza\u2013 ofrecen un panorama al mismo tiempo incompleto y preciso que favorece la cr\u00edtica de las posibles s\u00edntesis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">&nbsp;Buscar la sencillez es propio de sabios. Nunca se podr\u00e1 recomendar lo bastante esta actitud, con la \u00fanica condici\u00f3n de que no se altere el contenido del an\u00e1lisis. Conviene, efectivamente, desconfiar de la excusa de la sencillez, excusa que puede ocultar insuficiencias flagrantes. Pensemos en las matem\u00e1ticas, que en un gesto de suprema elegancia, utiliza una constelaci\u00f3n de t\u00e9rminos de lo m\u00e1s familiar: \u201ccuerpo\u201d, \u201canillo\u201d, \u201cgrupo\u201d, \u201cbase\u201d, \u201cespacio\u201d, \u201cmalla\u201d o \u201c\u00e1rbol\u201d. El observador ingenuo no podr\u00e1 menos de quedar decepcionado, cuando comprenda que la etiqueta original oculta un contenido inaccesible para el profano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Ning\u00fan educador sensato negar\u00e1 el car\u00e1cter insustituible de la experiencia y de la intuici\u00f3n; hasta el punto de que si esper\u00e1semos a que los investigadores resolvieran todas nuestras situaciones pedag\u00f3gicas antes de ponerlas en pr\u00e1ctica, estar\u00edamos condenados a no hacer nada. Indiscutiblemente, la intuici\u00f3n y los descubrimientos emp\u00edricos preceden al conocimiento cient\u00edfico. No parece menos l\u00edcito pensar que estas formas de obrar provisionales puedan llegar a ser estudiadas de modo racional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">El argumento que pregona el uso del sentido com\u00fan se apoya en el postulado de que las pr\u00e1cticas motrices son situaciones elementales, sencillas e incluso simplistas. Y una pr\u00e1ctica sencilla exige explicaciones sencillas. Cualquiera que haya intentado estudiar estas situaciones se ha dado cuenta, por el contrario, de su densidad. Los fen\u00f3menos de campo son de hecho muy complejos y dif\u00edciles de analizar. El vocabulario del investigador de campo da cuenta de esta complejidad y, a veces, de la novedad de su enfoque. En educaci\u00f3n f\u00edsica, nos ronda la idea de que bastar\u00eda \u201cleer\u201d hechos evidentes y naturales, despu\u00e9s de haberles pegado una etiqueta marcada por el buen sentido com\u00fan. Esa idea es nociva porque frena una aut\u00e9ntica investigaci\u00f3n, que no se conformar\u00eda con \u201cencontrar\u201d los resultados que los defensores del sentido com\u00fan le habr\u00edan asignado antes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"><strong>4 \u2013 Este lenguaje pretendidamente cient\u00edfico, \u00bfno es en el fondo una simple jerga? \u00bfNo se trata de una lengua pedante, incomprensible para el no iniciado, que se intenta convertir en erudita y complicada de un modo completamente artificial? <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">&nbsp;A esta cr\u00edtica, bastante frecuente, no siempre le falta raz\u00f3n. El uso abusivo de t\u00e9rminos esot\u00e9ricos, la confusi\u00f3n entre el vocabulario descriptivo y el explicativo, el exceso del lenguaje metaf\u00f3rico y de grandes generalizaciones incontrolables no perdonan a los trabajos sobre educaci\u00f3n f\u00edsica y deportiva. Pero \u00bfy qu\u00e9? \u00bfse puede nombrar una sola disciplina que no haya conocido tales errores de juventud? La medicina, hoy triunfante, \u00bfno fue acaso el blanco favorito de las cr\u00edticas de los contempor\u00e1neos de Moli\u00e8re?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La cr\u00edtica del hermetismo pseudoerudito y de la jerga complaciente es una actitud sana cuyo papel desmitificador resulta particularmente saludable. Pero \u00bfse debe confundir la denuncia de los abusos ling\u00fc\u00edsticos con la condena de un vocabulario preciso y especializado, reivindicado por toda investigaci\u00f3n exigente?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">A la supuesta oscuridad de los t\u00e9rminos de la investigaci\u00f3n, se acostumbra oponer la claridad y la sencillez del lenguaje de la pr\u00e1ctica deportiva. Vayamos pues a los lugares de recreaci\u00f3n y oigamos a los especialistas. Acerqu\u00e9monos al entrenador de pirag\u00fcismo mientras da instrucciones a su disc\u00edpulo en el rumor de los remolinos: \u201cahora, sal de la \u00abcontra\u00bb en \u00abbac\u00bb, palea en la \u00abvena\u00bb y toma la corriente, pasa el \u00abrulo\u00bb por la derecha, haz un \u00abapoyo de suspensi\u00f3n\u00bb y no des con la popa en el \u00abbajo\u00bb\u201d. Un poco asombrado, el observador se apresura a dirigirse al club de vela, donde es de suponer que la sensatez de la gente de mar le tranquilizar\u00e1: \u201c\u00abcaza\u00bb el foque, que \u00abflamea\u00bb \u2013aconseja el responsable\u2013; \u00abarriba\u00bb, ponte \u00abamuras a babor\u00bb y \u00abcambia de banda\u00bb\u201d. Una visita r\u00e1pida a la sala de combate le deja igual de confuso: \u201c\u00abuke\u00bb hace un \u00abhiza-guruma\u00bb a \u00abtori\u00bb, y \u00e9ste contraataca con \u00abo soto gari\u00bb\u201d, ordena el maestro a sus j\u00f3venes alumnos. Oyendo cantar \u201cwasa-ari\u201d e \u201cippon\u201d, nuestro visitante abandona precipitadamente el \u201cdojo\u201d, para ir a refugiarse a la sala de esgrima, de tanta tradici\u00f3n en Francia. Pero aqu\u00ed se habla de \u201ctercia\u201d, de \u201ccuarta\u201d y de \u201csexta\u201d; hay que \u201cromper\u201d, \u201ctirarse a fondo\u201d o salir \u201cen flecha\u201d. Lo que acaba de sumir a nuestro c\u00e1ndido observador en un abismo de perplejidad. \u00bfVale la pena seguir pasando revista y a\u00f1adir a los deportes anteriores el tenis, el rugby, la h\u00edpica o el alpinismo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">El lenguaje de un miembro de una sociedad secreta es de una gran claridad comparado con el de un alpinista o el de un regatista. El vocabulario de la pr\u00e1ctica deportiva est\u00e1 plagado de t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, extra\u00f1os y misteriosos, incomprensibles para los profanos. La adquisici\u00f3n del vocabulario t\u00e9cnico de una especialidad deportiva desempe\u00f1a la funci\u00f3n de una aut\u00e9ntica iniciaci\u00f3n (y a menudo es sentida como tal). En suma, el lenguaje de la pr\u00e1ctica deportiva es una \u201cjerga\u201d y adem\u00e1s de las m\u00e1s herm\u00e9ticas. Toda pr\u00e1ctica prolongada genera un lenguaje especializado, pues se hace necesario identificar y nombrar objetos o acciones que normalmente se ignoran. Los t\u00e9rminos comunes, desgastados por sus m\u00faltiples usos, no proporcionan la precisi\u00f3n necesaria. El fen\u00f3meno reaparece en todas las pr\u00e1cticas humanas que han elaborado sus propias t\u00e9cnicas de acci\u00f3n y de comunicaci\u00f3n: se puede observar una jerga de los carpinteros y de los judokas, de los carniceros y de los alba\u00f1iles, de los notarios y de los jugadores de rugby.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Es un hecho indiscutible que muchos c\u00f3digos especializados han sido creados para mantener los secretos de la afiliaci\u00f3n comunitaria (el c\u00f3digo de ciertas corporaciones constituye un ejemplo llamativo); y \u00bfqui\u00e9n negar\u00e1 que algunos trabajos de investigaci\u00f3n se complacen artificialmente en la afectaci\u00f3n y en el hermetismo? Porque se desplome un tejado no se suprime la arquitectura; por un error de diagn\u00f3stico no se condena a la medicina. Rechazar todo un proyecto de investigaci\u00f3n con el pretexto de que hay errores de lenguaje \u2013inevitables por otra parte\u2013, no parece justificado. Acusar sistem\u00e1ticamente de \u201cjerga\u201d a un lenguaje cient\u00edfico, \u00bfno significa en el fondo rechazar la lengua de \u201clos dem\u00e1s\u201d, como extra\u00f1a si no extranjera? A un nivel profundo, este fen\u00f3meno parece pertenecer m\u00e1s bien al \u00e1mbito de la psicosociolog\u00eda que al de la ling\u00fc\u00edstica, pues dir\u00edase que tras esta condena se esconde un rechazo de la novedad o una recusaci\u00f3n de la diferencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La acusaci\u00f3n de \u201cjerga\u201d es, por otra parte, asombrosamente selectiva. Todos hemos podido se\u00f1alar c\u00f3mo los bi\u00f3logos parecen hallar un malicioso placer en nombrar \u00f3rganos y fen\u00f3menos con gran acompa\u00f1amiento de ra\u00edces latinas y griegas. Muchos cr\u00edticos de la investigaci\u00f3n sobre educaci\u00f3n f\u00edsica, tan r\u00e1pidos a veces para ofuscarse, utilizan sin embargo sin pesta\u00f1ear el lenguaje erudito de las ciencias de la naturaleza; el que clama contra la \u201cconducta motriz\u201d y la \u201csecuencia comportamental\u201d habla alegremente de \u201cmovimientos de supinaci\u00f3n\u201d y de esfuerzo \u201canaer\u00f3bico\u201d. \u00bfC\u00f3mo es que la legendaria sencillez del sentido com\u00fan se acomoda milagrosamente, incluso a veces sobre el terreno, al empleo de t\u00e9rminos como \u201cesternocleidomastoideo\u201d, \u201cisquiotibiales\u201d o \u201ccircunducci\u00f3n\u201d? Se empieza a poner en duda el valor de los argumentos del pleito incoado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La terminolog\u00eda de los investigadores de campo sobre educaci\u00f3n f\u00edsica y deportes se halla sujeta, evidentemente, a las exigencias de todo lenguaje especializado y especialmente de todo el que tenga pretensiones cient\u00edficas. Es un instrumento indispensable. As\u00ed como el cirujano inventa un rico surtido de instrumentos necesarios para las diversas operaciones, y el entrenador crea las palabras y expresiones indispensables para transmitir su experiencia t\u00e9cnica, quien investiga sobre pr\u00e1cticas motrices debe acomodar su terminolog\u00eda a las exigencias de precisi\u00f3n y de rigor que le impone la l\u00f3gica de su estudio. La acusaci\u00f3n de jerga que se le hace, por oposici\u00f3n al lenguaje \u201cconcreto\u201d de la pr\u00e1ctica deportiva, procede de una actitud que no se sabe si procede de la inconsciencia o del buen humor. Planteada as\u00ed, sirve tambi\u00e9n de ejemplo de lo mal fundado que est\u00e1 el litigio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">&nbsp;<strong>5 \u2013 En la hip\u00f3tesis de que fuese necesaria una terminolog\u00eda erudita, \u00bfno bastar\u00eda tomar prestados conceptos con un estatus cient\u00edfico reconocido desde antiguo a las disciplinas b\u00e1sicas consagradas (ciencias de la naturaleza, ciencias humanas\u2026), y aplicarlos a las actividades f\u00edsicas y deportivas? <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Ante un problema inexplorado, el observador se ve a menudo tentado de someter sus principios a los de una situaci\u00f3n ya conocida. Tradicionalmente, las actividades f\u00edsicas y deportivas han tomado por ello prestados sus principios explicativos a la anatom\u00eda, la fisiolog\u00eda y la biomec\u00e1nica. La formaci\u00f3n de especialistas se apoyaba en la adquisici\u00f3n de una cantidad considerable de conocimientos procedentes de esas disciplinas. El vocabulario cient\u00edfico al uso en el estudio de los ejercicios f\u00edsicos y de los deportes recurr\u00eda masivamente al lenguaje de la biolog\u00eda. Toleradas apenas hace treinta a\u00f1os, las ciencias humanas han hecho su entrada triunfal en la \u00faltima d\u00e9cada y sus conceptos han invadido a su vez el lenguaje de la educaci\u00f3n f\u00edsica y el deporte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La creaci\u00f3n de UER de EPS, asociadas a la Universidad, ha favorecido un saludable despertar de la educaci\u00f3n f\u00edsica a los interrogantes y a los procedimientos cient\u00edficos. Sin embargo, curiosamente no ha habido una verdadera revisi\u00f3n, sino una simple extensi\u00f3n a las distintas disciplinas consagradas del fen\u00f3meno de sometimiento a las ciencias biol\u00f3gicas, constatado anteriormente. Feudatarias en un principio de estas \u00faltimas, a las teor\u00edas explicativas de las pr\u00e1cticas motrices no se les ha ocurrido renovarse m\u00e1s que sujet\u00e1ndose al vasallaje de las ciencias humanas. Al vocabulario biomec\u00e1nico se ha yuxtapuesto otro tomado de Wallon, Piaget, Marx, Marcuse y Freud. Tomando posesi\u00f3n de una especie de territorio de conquista, los nuevos conceptos eran enarbolados como estandartes. El trabajo terminol\u00f3gico ha consistido b\u00e1sicamente en importar al campo de la educaci\u00f3n f\u00edsica conceptos forjados en un principio para otras necesidades. \u00bfEs esta actitud la que se puede esperar de una investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el dominio de las pr\u00e1cticas motrices?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">La satelizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n f\u00edsica por las ciencias biol\u00f3gicas siempre ha parecido natural; incluso hoy, para algunos es un esc\u00e1ndalo enjuiciarla. Se\u00f1alemos simplemente que cuando un fisi\u00f3logo afirma que la educaci\u00f3n f\u00edsica es de su competencia, su proposici\u00f3n ya no pertenece a la fisiolog\u00eda. La primac\u00eda de la biomec\u00e1nica no es el fruto de una necesidad, sino consecuencia de una imagen contingente del funcionamiento del cuerpo humano. El entorno cultural y socioecon\u00f3mico ha impuesto una concepci\u00f3n del cuerpo a imagen del maquinismo reinante. Las m\u00e1quinas sencillas (palancas, relojes, molinos\u2026), y m\u00e1s tarde las m\u00e1quinas energ\u00e9ticas (de vapor, motores\u2026) han proporcionado los modelos explicativos dominantes sobre el individuo que act\u00faa, cuya acci\u00f3n motriz ha sido reducida as\u00ed a simples \u201cmovimientos\u201d. La amplitud de este proceso hist\u00f3rico ha creado la ilusi\u00f3n de que la concepci\u00f3n del cuerpo-m\u00e1quina es \u201cevidente\u201d y \u201cnatural\u201d. De este modo, se ha considerado la anatom\u00eda y la fisiolog\u00eda como ciencias \u201cb\u00e1sicas\u201d que bastaba \u201caplicar\u201d a las actividades f\u00edsicas y deportivas. \u201cEste santo origen\u201d, dec\u00eda Ling hablando de la anatom\u00eda, \u201cdebe ser la mejor acreditaci\u00f3n del gimnasta\u201d. Ya se sabe lo que ha ocurrido con la gimnasia resultante, cuya colecci\u00f3n de ejercicios, prefabricados por el maestro, se apoyaba en esta visi\u00f3n de anatom\u00eda relojera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Para cualquier especialista que reflexione sobre las condiciones concretas de su pr\u00e1ctica, la supremac\u00eda concedida a los conceptos y a los datos biol\u00f3gicos no puede dejar de asombrarle. El desarrollo real de las sesiones solicita motivaciones provoca fen\u00f3menos de influencia, moviliza comunicaciones y toda una din\u00e1mica de grupo. Semejante trama de interacciones parece corresponder m\u00e1s bien a la psicolog\u00eda social que a la anatom\u00eda. Y en este mismo sentido, \u00bfen qu\u00e9 medida permite la fisiolog\u00eda explicar y explotar pedag\u00f3gicamente el auge actual de las actividades de plena naturaleza, un fen\u00f3meno sociol\u00f3gico que sin duda interesa conocer tanto como algunas reacciones org\u00e1nicas? Est\u00e1 claro que las ciencias sociales no son menos \u201cb\u00e1sicas\u201d que las ciencias biol\u00f3gicas (y la lista podr\u00eda continuar).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">A veces el imperialismo biol\u00f3gico ha desatado un violento movimiento de rechazo por parte de algunos profesores de educaci\u00f3n f\u00edsica. De modo m\u00e1s sereno, convendr\u00eda contextualizar las ciencias biol\u00f3gicas, adem\u00e1s de sus aspectos tradicionales, se puede esperar mucho, a nuestro entender, del esclarecimiento del funcionamiento motor con ayuda de las neurociencias. <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"> \u00bfHace falta pues, con un eclecticismo bien intencionado, acoger un amplio abanico de disciplinas consideradas \u201cfundamentales\u201d cuyos resultados acumulados permitir\u00edan explicar completamente las actividades f\u00edsicas y deportivas? \u00bfHace falta recurrir a la mezcolanza de sus diferentes conceptos? Esta perspectiva multidisciplinar ha tenido mucho \u00e9xito en la \u00faltima d\u00e9cada. Se cre\u00eda que se podr\u00eda explicar todas las especialidades deportivas yuxtaponiendo los puntos de vista de la fisiolog\u00eda, la psicolog\u00eda y la sociolog\u00eda por ejemplo. La perspectiva era seductora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">\u00bfQu\u00e9 se ha conseguido? Un caleidoscopio de conceptos heterog\u00e9neos; un encabalgamiento de puntos de vista sin especiales nexos. \u00bfC\u00f3mo relacionar la actividad enzim\u00e1tica de las uniones sin\u00e1pticas observada en los aprendizajes motores con las configuraciones socioculturales de los gustos y motivaciones solicitados por esos mismos aprendizajes? La disparidad del vocabulario traduce la disparidad de los puntos de vista adoptados. Considerada como perspectiva unitaria y homog\u00e9nea, la interdisciplinariedad es una ilusi\u00f3n. Cada disciplina utiliza sus propios conceptos, aporta sus puntos de vista y solamente sus puntos de vista. Se puede adem\u00e1s remarcar que, lejos de favorecer el agrupamiento de los sectores existentes, los desarrollos modernos de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica han provocado la separaci\u00f3n de las disciplinas cl\u00e1sicas en numerosas ramas nuevas (bioqu\u00edmica, microf\u00edsica, socioling\u00fc\u00edstica, etolog\u00eda, proxemia\u2026).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">El problema del lenguaje cient\u00edfico corresponde de hecho al problema epistemol\u00f3gico de la pertinencia. Cada disciplina se caracteriza por una pertinencia, es decir, por un punto de vista diferencial que adopta en la construcci\u00f3n de su objeto. Importar sistem\u00e1ticamente los conceptos clave de una disciplina al campo de las actividades f\u00edsicas significa ponerse constitutivamente en la \u00f3rbita de dicha disciplina y abstenerse de la evasi\u00f3n de su \u00e1mbito de inteligibilidad. Desarrollar una fisiolog\u00eda del esfuerzo, una psicolog\u00eda o una sociolog\u00eda del deporte es por supuesto completamente l\u00edcito, al igual que una historia de las normas en la mesa, una psicolog\u00eda del yo o una sociolog\u00eda de las religiones. Estos trabajos prometen sin duda un enriquecimiento notable del dominio estudiado y favorecen un esclarecimiento fruct\u00edfero de los fen\u00f3menos. Pero una vez m\u00e1s, la sociolog\u00eda del deporte desarrolla unas investigaciones de sociolog\u00eda cuyo significado depender\u00e1 del marco general de esta disciplina; y lo mismo con las dem\u00e1s especialidades. El campo de las actividades f\u00edsicas puede ser explorado desde \u00e1ngulos muy distintos con absoluta legitimidad epistemol\u00f3gica (y los resultados ya conseguidos son muy interesantes). \u00bfPero es suficiente? \u00bfEs lo esencial?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">El caso de la ling\u00fc\u00edstica es un clar\u00edsimo ejemplo de lo anterior. Desde hace siglos, se ha venido estudiando las lenguas desde puntos de vista muy distintos: filos\u00f3fico, etnol\u00f3gico, ac\u00fastico, anatomofisiol\u00f3gico, hist\u00f3rico, etc. Sin embargo, los descubrimientos recientes que han revolucionado el conocimiento de las lenguas (sobre todo desde el punto de vista fonol\u00f3gico) no han sido debidos a esas prestigiosas ciencias, sino&nbsp; a la que, rechazando las seducciones externas, se ha asignado precisamente como objeto la lengua misma. La ling\u00fc\u00edstica ha superado a las disciplinas que se interesaban por su dominio y se ha impuesto como ciencia piloto gracias a la profundizaci\u00f3n en la l\u00f3gica interna de su objeto, gracias a la construcci\u00f3n de una pertinencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Del mismo modo, el problema de la \u201cjerga\u201d remite ineludiblemente a la definici\u00f3n de una pertinencia. El campo de las pr\u00e1cticas motrices tiene su especificidad: \u00e9sta es nuestra tesis. Hay en \u00e9l una ruptura epistemol\u00f3gica respecto a los procedimientos habituales que se interesan en las actividades f\u00edsicas y deportivas. El contenido de este l\u00e9xico tiende a mostrar que convendr\u00eda adoptar una pertinencia nueva: la de la acci\u00f3n motriz. Es en este contexto en el que se debe entender la cuesti\u00f3n de la terminolog\u00eda. No se pueden evitar los neologismos pues remiten a la construcci\u00f3n de un nuevo objeto y a la puesta en pr\u00e1ctica de una especificidad. Los pr\u00e9stamos de otras materias abundan dado que son testigos de los profundos nexos que unen los distintos modos de enfocar el campo pr\u00e1xico. Verdaderamente, la praxiolog\u00eda motriz no podr\u00e1 formarse m\u00e1s que apoy\u00e1ndose en otros sectores; de aqu\u00ed las abundantes referencias de este l\u00e9xico a los conceptos y trabajos de otras muchas disciplinas como la teor\u00eda de los juegos, psicolog\u00eda social, ling\u00fc\u00edstica, sociolog\u00eda, semiolog\u00eda, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Cualquier proyecto en busca de una especificidad que se alinease sistem\u00e1ticamente con la terminolog\u00eda de una disciplina consagrada habr\u00eda firmado su quiebra. Ser\u00eda testimonio de una simple actividad de repetici\u00f3n y reproducci\u00f3n. Los t\u00e9rminos utilizados no pueden ser considerados como una especie de a\u00f1adido externo o como una colecci\u00f3n de etiquetas modificables a voluntad, pues forman parte constitutiva del estudio comenzado. Los conceptos desempe\u00f1an un papel fundador. En el caso de la praxiolog\u00eda, consagran la afirmaci\u00f3n de una identidad. El an\u00e1lisis cr\u00edtico del lenguaje utilizado por toda investigaci\u00f3n no es solamente leg\u00edtimo sino tambi\u00e9n deseable; es muy importante, sin embargo, abordarlo en sus fundamentos mismos y comprender sus apuestas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #000000;\"><strong>LA APUESTA <\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Las cr\u00edticas dirigidas al lenguaje de la investigaci\u00f3n en educaci\u00f3n f\u00edsica y deportes deben ser tomadas en serio. Son una indispensable salvaguarda contra la tentaci\u00f3n de huir, en el mundo verbal, del mundo resistente de las realidades externas. Interpelar al investigador sobre la oportunidad de su vocabulario erudito y la utilidad de sus conceptos, sobre la relaci\u00f3n entre su teor\u00eda y las pr\u00e1cticas del terreno es una actitud saludable. Perseguir el lenguaje afectado, la \u201cjerga\u201d f\u00e1cil y las transposiciones conceptuales abusivas, as\u00ed como exigir el uso de t\u00e9rminos precisos y operacionales a ser posible procede de una actitud especialmente deseable. A decir verdad, esta cr\u00edtica es indisociable del progreso cient\u00edfico; alimenta las preguntas y el cuestionamiento metodol\u00f3gico que deben acompa\u00f1ar a toda investigaci\u00f3n (definici\u00f3n de t\u00e9rminos, procedimientos de validaci\u00f3n, reuni\u00f3n y manipulaci\u00f3n de datos, modos de interpretaci\u00f3n\u2026). Complementariamente, hay otra perspectiva que merece ser considerada, la de que el trabajo cient\u00edfico no es neutral. Es tributario de las condiciones sociohist\u00f3ricas y pol\u00edticas que presiden su organizaci\u00f3n, desarrollo y resultados. Las condiciones institucionales y, muy prosaicamente, las exigencias administrativas ejercen una fuerte presi\u00f3n sobre la eclosi\u00f3n y la orientaci\u00f3n de las investigaciones en educaci\u00f3n f\u00edsica y deportes. Los temas y el lenguaje escogidos se resentir\u00e1n de ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Estas observaciones remiten a dos vertientes solidarias de la epistemolog\u00eda, por una parte la vertiente de la epistemolog\u00eda interna (cr\u00edtica de los conceptos y de la metodolog\u00eda adoptados) y por otra la de la epistemolog\u00eda externa (an\u00e1lisis del contexto socioinstitucional del que depende el trabajo proyectado). Decir que la cr\u00edtica es leg\u00edtima no bastar\u00eda pues es parte constitutiva del mismo proceso cient\u00edfico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Numerosos lectores es fruto en buena parte de un prejuicio de simplicidad, o tal vez de simplismo. El fondo del problema es que las pr\u00e1cticas f\u00edsicas, el juego y el deporte no son juzgados dignos de una investigaci\u00f3n seria. El juego deportivo no es considerado como un tema noble. Se espera pues a este respecto comentarios anodinos y simplones o distracciones de almanaque. Querer dotar al juego deportivo del estatus de objeto cient\u00edfico parece sacr\u00edlego. Los argumentos adelantados contra la supuesta jerga aparecen as\u00ed como una fachada que oculta un prejuicio cultural tenaz, al considerar que el juego deportivo no tendr\u00eda la dignidad te\u00f3rica de un tema de investigaci\u00f3n y no ser\u00eda acreedor a un lenguaje cient\u00edfico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Arraigado en nuestra cultura francesa, este prejuicio sirve objetivamente para salvaguardar ciertos intereses. Negar el lenguaje espec\u00edfico de la educaci\u00f3n f\u00edsica es negar la palabra al educador. Tras el problema aparentemente ling\u00fc\u00edstico del vocabulario se disimula un problema socioinstitucional de autoridad y de poder. Aceptar la palabra del especialista ser\u00eda admitir su legitimidad; reconocer su competencia ling\u00fc\u00edstica ser\u00eda aprobar su autoridad profesional y cient\u00edfica. Y algunos se niegan a ello, pues existen ciertos periodistas que desean conservar el monopolio de la audiencia y del saber deportivos, ciertos administradores deseosos de continuar en la comodidad de la autoridad de las antiguas certezas y ciertos educadores molestos por el cuestionamiento de las creencias y pr\u00e1cticas que consideran m\u00e1s importantes. Parad\u00f3jicamente, a veces se puede constatar profundas resistencias por parte de antiguos profesores de educaci\u00f3n f\u00edsica que hab\u00edan alcanzado, en otra disciplina, una cualificaci\u00f3n universitaria. Algunos de ellos se encuentran frustrados ante el desarrollo de una investigaci\u00f3n espec\u00edfica sobre educaci\u00f3n f\u00edsica, pues su cualificaci\u00f3n externa, de la que pensaban hacer un uso inmediato \u201cde aplicaci\u00f3n\u201d, se encuentra ahora brutalmente desfasada respecto de una pertinencia nueva. Sienten un gran despecho y sus reacciones defensivas manifiestan un sentimiento de desposesi\u00f3n; pero no se trata sin duda m\u00e1s que de una fase transitoria. La nueva generaci\u00f3n de investigadores especializados en educaci\u00f3n f\u00edsica se ha dado cuenta, por una parte, del car\u00e1cter indispensable de una formaci\u00f3n cient\u00edfica profunda y, por otra, de la necesidad de repensarse completamente el campo de las pr\u00e1cticas motrices en funci\u00f3n de esta formaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Hace unos veinte a\u00f1os, cualquiera que proyectaba en Francia una investigaci\u00f3n sobre educaci\u00f3n f\u00edsica se atra\u00eda sonrisas de burla. Ya no es el caso, puesto que a pesar de las inevitables reticencias, la investigaci\u00f3n tiende cada vez m\u00e1s a ser considerada como una dimensi\u00f3n importante del desarrollo de las actividades f\u00edsicas y deportivas. Las actuaciones de alto nivel y el deporte en general son por otro lado quienes m\u00e1s se benefician. Esta investigaci\u00f3n se ha implantado principalmente someti\u00e9ndose a las disciplinas consagradas, cre\u00e1ndose as\u00ed numerosos departamentos y laboratorios de fisiolog\u00eda, psicolog\u00eda y sociolog\u00eda del deporte. Est\u00e1 claro que la pertinencia pr\u00e1xica no ha sido verdaderamente tenida en cuenta. Lo repetimos: negar el propio lenguaje al especialista en la acci\u00f3n motriz es negar la legitimidad de su campo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Un lenguaje espec\u00edfico traduce un nuevo modo de considerar las actividades f\u00edsicas y puede acompa\u00f1ar una modificaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas deportivas. Los an\u00e1lisis de este l\u00e9xico, por ejemplo, sugieren nuevas elecciones pedag\u00f3gicas, combatidas hace unos veinte a\u00f1os y cada vez m\u00e1s aceptadas en la actualidad: elecci\u00f3n a favor de las pr\u00e1cticas libres en plena naturaleza, grandes juegos, excursiones y recorridos, a favor de los juegos deportivos tradicionales \u2013sobre todo de los juegos parad\u00f3jicos\u2013 y a favor de la expresi\u00f3n corporal. La consideraci\u00f3n de los factores afectivos y simb\u00f3licos, de la comunicaci\u00f3n, de los datos informacionales y las decisiones motrices comporta importantes modificaciones de las conductas pedag\u00f3gicas. Ense\u00f1ar esqu\u00ed, buceo submarino, rugby o el juego del Cazador9 tomando por eje esencial los c\u00f3digos semiotores, por ejemplo, provoca un trastorno de la pr\u00e1ctica pedag\u00f3gica, pues el placer de los practicantes por un parte y la eficacia de los comportamientos motores por otra se multiplican por diez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">A veces se reprocha a los trabajos de investigaci\u00f3n disimular, bajo el aparato del vocabulario, un desconocimiento de las situaciones concretas. En el caso de la teor\u00eda de los juegos deportivos, ocurre precisamente lo contrario dado que al lenguaje especializado subyace una concepci\u00f3n de la acci\u00f3n motriz y de la persona que act\u00faa que conlleva, sobre el terreno y en dimensiones reales, importantes modificaciones en las elecciones y modalidades de intervenci\u00f3n pedag\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\"><strong>Notas <\/strong><\/span><\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Introducci\u00f3n de la obra: PARLEBAS, Pierre. (2001). <em>Juegos, Deporte y Sociedad. L\u00e9xico de Praxiolog\u00eda Motriz<\/em>. Barcelona: Paidotribo.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Algo semejante ocurre en Espa\u00f1a, donde los planes de estudio actualmente vigente en los INEFS y Facultades de Ciencias de la Actividad F\u00edsica y el Deporte, margina por completo a la ciencia de la acci\u00f3n motriz, curiosamente a la \u00fanica construcci\u00f3n disciplinaria existente hoy en este \u00e1mbito.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">\u201cAutour de la pens\u00e9e de Piaget et des r\u00e9f\u00e9rences qui peuvent en \u00eatre faites dans le domaine de l&#8217;\u00e9ducation physique et sportive. Entretien avec Pierre Gr\u00e9co\u201d. En: \u00c9ducation physique et sport, n\u00ba. 138, 1976.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">N.T.: en franc\u00e9s, \u201cmanchette\u201d (pu\u00f1o de camisa, manguito&#8230;) se puede aplicar indistintamente al voleibol y a la lucha libre.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Bachelard, Gaston: La formation de l&#8217;esprit scientifique, p. 6. Vrin. Par\u00eds, 1967.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Barthes, Roland: Mythologies, p. 183. Seuil. Par\u00eds, 1957.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Bachelard, Gaston: o.c., p. 23.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">Ibidem, p. 78<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt; color: #000000;\">N.T.: traducimos as\u00ed la Balle au chasseur, llamada tambi\u00e9n el P\u00e1jaro y Pelota cazadora.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCI\u00d3N A LA PRAXIOLOG\u00cdA MOTRIZ JERGA Y LENGUAJE CIENT\u00cdFICO &nbsp; Autor: Pierre Parlebas Las preocupaciones terminol\u00f3gicas relativas a los problemas de la investigaci\u00f3n no gozan de buena prensa en el campo de la educaci\u00f3n f\u00edsica y el deporte. Incluso desatan a menudo una franca hostilidad. Se denigra el lenguaje de los investigadores. 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